DENGUE

El dengue es una enfermedad viral aguda, producida por el virus del dengue, transmitida por el mosquito Aedes aegypti o el mosquito Aedes albopictus que se crían en el agua acumulada en recipientes y objetos en desuso. El dengue es causado por cuatro serotipos del virus del dengueDEN-1, DEN-2, DEN-3 o DEN-4; estrechamente relacionados con los serotipos del género Flavivirus, de la familia Flaviviridae.1 Esta enfermedad es más frecuente en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Se caracteriza por una fiebre de aparición súbita que dura de 3 a 7 días acompañada de dolor de cabeza, articulaciones y músculos.2 Una variedad potencialmente mortal de la fiebre del dengue es el dengue grave odengue hemorrágico que cursa con pérdida de líquido o sangrados o daño grave de órganos, que puede desencadenar la muerte. Es una misma enfermedad, con distintas manifestaciones, transmitidas por el predominante en áreas tropicales y subtropicales (África, norte deAustraliaSudaméricaCentroamérica y México); aunque desde la primera década del siglo XXI se han reportado casos epidémicos en otras regiones de Norteamérica y en Europa.

Los mosquitos adquieren el virus al picar a un ser humano, viremia (alguien que ya está infectado con el virus del dengue). El mosquito es capaz de transmitir dengue inmediatamente si pica a otro anfitrión o después de ocho a 12 días de la replicación viral en sus glándulas salivales, conocido como un período de incubación extrínseca.

El mosquito permanece infectada durante el resto de su 15 – a 65-días de  vida útil. La transmisión vertical del virus del dengue en los mosquitos se ha documentado, lo que significa que los mosquitos infectados pueden transmitir el virus a sus crías. Los huevos de los mosquitos Aedes pueden resistir largos períodos de desecación (sequedad), según se informa, siempre y cuando un año.

Aunque algunos primates inferiores pueden ser infectados con virus del dengue, los seres humanos son, con mucho, el anfitrión predominante. Una vez inoculado en un huésped, el dengue tiene un período de incubación de tres a 14 días. Después de la incubación, un niño de cinco a siete días de febril aguda (fiebre) enfermedad sobreviene. La recuperación generalmente se completa dentro de siete a 10 días. La infección con un tipo de virus del dengue, o serotipos, proporciona protección de por vida de la reinfección con el mismo serotipo, pero sólo protección parcial y de corta duración de la infección por otros serotipos de dengue.

Medidas preventivas

El dengue no se transmite de persona a persona. Para que se produzca la transmisión un mosquito que picó a una persona infectada debe picar a otra. Así le transmitirá el virus del dengue, para el cual aún no hay vacuna. De ahí la importancia de combatir al insecto.

El mosquito del dengue se llama Aedes aegypti y tiene hábitos domiciliarios, suele volar y picar de día, preferentemente al amanecer y al atardecer, prefiere los lugares frescos sombreados y tranquilos para vivir. Además se reproduce en agua limpia, con temperatura cálida y estancada. Por estas características es que la mayor prevención hay que hacerla en la propia casa:

– Vaciar, dar vuelta o colocar bajo techo todo elemento que tenga una pared firme y que pueda colectar agua, como baldes, frascos, botellas, juguetes o cubiertas.

– Limpiar las canaletas con regularidad para favorecer el drenaje del agua.

– Tapar los tanques de agua y, en el interior de las viviendas, cambiar asiduamente el agua de floreros y recipientes donde beben las mascotas.

– Evitar la picadura del mosquito. Usar repelente.

Tratamiento

 – La rehidratación oral es muy importante y se debe realizar a lo largo de la duración de la enfermedad y principalmente de la fiebre. El tratamiento del dengue es de apoyo, es decir, el alivio de los síntomas, y la reposición de los líquidos perdidos y mantenimiento de la actividad sanguinea . La persona debe permanecer en reposo, beber muchos líquidos (incluyendo la rehidratación oral) y sólo usar los medicamentos prescritos por los médicos para aliviar el dolor y la fiebre.

Al observar los primeros síntomas, debe consultar a un médico urgente. Las personas que han contraído la forma clásica de la enfermedad deben buscar inmediatamente atención médica en caso de que los síntomas se agraven con las señales de advertencia, ya que corren el riesgo de estar con dengue hemorrágico, que es el tipo más grave. Cualquier tratamiento sólo debe hacerse bajo supervisión médica.

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